"La Blaugrana Mecánica"

Cuando era niño mi padre me contaba de un equipo al que le decían la “naranja mecánica”, que era el mejor equipo de la historia por sus jugadores y por su método de juego, me hizo creer que nunca habría otro equipo como ese, recuerdo que decía “todos subían, todos bajaban”, y el abanderado era un tal Johan Cruyff, un pelirrubio que cuando tenía el balón en el pié era capaz de hacer maravillas. Yo siempre imaginé ese fútbol total como una utopía, como algo que jamás podría apreciar, pero gracias al Barcelona, ese sueño de niño amante del fútbol se ha vuelto una realidad.


El día sábado cuando veía la final de la Champions, y veía jugar al Barcelona me parecía ver a aquel equipo de las historias de papá, tenía ganas de decirle “viejo, ahí está la naranja mecánica”, se había cumplido mi sueño de infante, por fin podía ver a un equipo que gane, guste y golee, y que no recurra a las patadas o al frío esquema de siempre ganar con lo justo (como es el caso de todos los equipos de ha dirigido Mourinho). Ahora ya no era un holandés pelirrubio el mago que dirigía al equipo de oro sino Lionel Messi, un latino y pequeño jugador dueño de un dribling que deja sentada a cualquier defensa (como lo comprobó este sábado por segunda vez la del Manchester, que poco pudo hacer ante tanto talento derrochado en el campo).

Pero lo que es cierto e innegable es que hay una línea muy firme que une a aquella “naranja mecánica” del 74 con este Barcelona del 2011, una escuela futbolística que fue traída desde Amsterdan (con aquel genial Ajax que lo ganó todo en Europa) a tierras Catalanas, se tuvo el acierto de contratar al mismísimo Johan Cruyff que embelleció los campos coulés con su juego endiablado, y junto a él contrataciones de la talla de Neskens, Van Gaal, Frank Rijkard, y aumentada la calidad de otros futbolistas entre ellos un peruano: Hugo “El Cholo” Sotil, desde aquel equipo Barcelónico, hasta nuestros días, este estilo de juego armónico, donde el trato al balón es lo primordial, donde el fútbol se confunde con una pieza de orquesta se ha mantenido, no solo en el primer equipo sino también y sobre todo en la “masilla” como se le conoce en el dialecto catalán a la cantera de jugadores jóvenes que llegan al club.

Una primera camada de jugadores españoles que ya tenían como propio este juego fue la que ganó la Champions de 1992 en Wenbley (cuando quien escribe este nota tenía 1 año y 3 meses) aquí resaltó un cerebral volante de apellido Guardiola, que se combinó con el talento de Romario, un pequeñito centro delantero brasileño al que le decían “El chapulín”, este primer ensayo estuvo a cargo nuevamente de Johan Cruyff, esta vez desde la conducción técnica.

La sucesión siguió, tomó el banquillo Luis Van Gaal, que no había sido tan emblemático jugador pero que traía un curriculum envidiable como entrenador, con él el recuerdo haber visto jugar juntos a Saviola y a Riquelme, además de algunos buenos holandeses Patrick Kluivert y Phylyp Cocú, con Van Gaal nunca hubo un momento de brillantez, pero qué duda cabe que fue el que dejó las bases de este equipo, pues fue quien dio oportunidad a que juegue Xavi, Iniesta y Puyol en el equipo de mayores.

Pese al poco resultado, los dirigentes siguieron creyendo el esta escuela y trajeron a otro emblema del futbol total, Frank Rijkard que de joven fue un astuto extremo, llegó al Nou Camp para seguir el trabajo que había comenzado hace más de 30 años, trajo consigo a Ronaldinho Gaúcho y logró campeonar la Liga Española después de muchos años de supremacía del Madrid, así como logró la segunda champions del club venciendo al Arsenal en París, pero los resultados lo dejaron y hubo necesidad de otro cambio, del cambio definitivo, dejaron a los Holandeses pero no su escuela, le dieron la oportunidad al alumno más aplicado que ha salido de la masilla, a Pep Guardiola que tomó el cargo en Junio del 2008, cuando el club era un fierro caliente se necesitaba un ídolo para volver al cauce, y se necesitaba una generación que reviva viejas hazañas, todo esto se ha juntado para moldear al mejor equipo que he visto en mi vida, y que de seguro es uno de los mejores de la historia, sino el mejor. Guardiola, no rompió el trabajo de sus predecesores: apostó por los canteranos, buscó refuerzos estratégicos y armó esta máquina.

Me quiero dar el lujo de definirlos, en la zaga un Puyol en el clímax de su nivel, con los años necesarios para ser el bastión impasable que ordena desde atrás este equipo y junto a él un canterano repatriado de Inglaterra, Piqué, por el ala derecha un brasileño que le da mucho oxígeno al equipo con sus subidas constantes: Alves, en el medio tres catalanes que son el fundamento del éxito: Un seguro recuperador, que además sabe salir jugando, tiene juego aéreo,.. es decir un clásico 8 de fulbito: Sergio Busquets (que aún no cumple los 22 años), y junto a él la versión actual de Pep: Xavi Hernandez, un hombre que juega con el cerebro, que pone los pases precisos y bajo cuyo mando el equipo ataca o se defiende, Xavi es siempre la Aduana que controla el ingreso y la salida del balón, acompañado por un socio perfecto: Andrés Iniesta, fino, correlón, mágico, diríamos el Rikjard de hoy salvo por el color de piel. Y en el frente de ataque otro trío que mete miedo: Messi (el más crack entre tanto crack, 2 veces balón de oro de la FIFA y en camino al tercero), Villa (el goleador histórico de la selección española que llegó a vestirse de azul grana con una sed de títulos y de goles enorme) y Pedro, este último la gran apuesta de Pep y que ha resultado ganancia neta para el club.

De estos 11 jugadores que conforman el equipo base se pueden sacar rápidas deducciones, 8 canteranos, 8 españoles, el Madrid: 2 canteranos, 2 españoles, 9 extranjeros, en ambos casos la idea es evidente, pero los resultados solo avalan a uno. Hace algunos meses escuché decir en los medios “El Barcelona crea sus balones de oro, el Madrid los compra”, en la última nominación fuimos testigos de la comprobación de esta frase: Del los de Cataluña: Messi, Xavi e Iniesta (los 3 canteranos) y del Madrid ni uno solo, y este año según van las cosas la nominación no debería ser diferente.

Aquí hay una lección para todos los estamentos que conforman el mundo futbolístico, para los dirigentes una clase maestra de gerencia deportiva, de sabia elección del comando técnico, de prudente continuismo en la misma idea futbolística y en la magnífica inversión a la hora de fichar foráneos (Óigalo Sr. Florentino Pérez, los millones de dólares o de euros no aseguran títulos) luego para los directores técnicos que se han convertido en payasos de los de empresarios, y han dejado de apostar por los canteranos y para los jugadores una cátedra de trato al balón, de respeto al compañero, de limpieza y prolijidad en el juego. No hay nada más que rendirnos ante este Barcelona, y aprender de sus logros.

Yo por mi parte, espero poder seguir viendo este espectáculo cada fin de semana, porque enaltece el verdadero espíritu del fútbol, porque hace que quienes amamos el deporte (y no el ring) nos sintamos orgullosos de decir ¡Forza, Barca!

Comentarios

  1. vos tiene razon aunque soy del madrid los del varca cumplieron las leyes de rinus micheaels hoy el barca esta marcando una epoca extraordinaria y sorpredente pero hace falta superar los numeros de titulos al real madrid grax pura vida!!!

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