Vuelve a morir Jesús
Una Semana Santa más se nos avecina. Para los cristianos, se trata de la semana en la que recordamos los misterios (sí, misterios de fe) de los últimos momentos de la vida de Jesús. Los políticos, sacerdotes, y la alta clase judía de la época mató Jesús por razones absolutamente humanas. La primera, y -creo- la que tuvo mayor relevancia a la hora de la condena fue la intolerancia. Imagínense ustedes, a un hombre de 30 años, judío del año 30, que vivía en un pueblito medio olvidado en el medio oriente, hijo de un carpintero (oficio con el que él también se ganaba la vida), cuya madre salió en cinta antes de vivir con su marido, lo cual era un pecado mortal, irreparable, digno de lapidación según las normas de aquel grupo humano y que -de seguro- fue por muchos años el chisme de las comadronas del barrio. Y que, de pronto, se cree con la capacidad de convocar a gente para que lo siga, de explicar las escrituras de manera distinta a la de los sacerdotes de esos tiemp...