Nada de "Chicha"
Este bloguero viene realizando un acucioso estudio sobre la prensa sensacionalista peruana, y aunque pocos me lo crean, considero que el amarillismo es una tendencia saludable porque ha logrado en dos décadas lo que los llamados "serios" no habían logrado en 100 años: hacer que el pueblo lea.
Hasta hace algunos años, la información era un privilegio reservado para los que podían comprar El Comercio o La Prensa, hoy gracias a los diarios "chicha" la información se ha masificado cumpliendo el rol fundamental por el que el periodismo existe: informar.
¿Y por qué la gente de pueblo lee a los diarios sensacionalistas? por tres motivos: son baratos (desde una "china" hasta setenta céntimos), usan el lenguaje de la gente del pueblo (lleno de jergas y artificios lenguajes) y tocan temas que a esta porción le interesa (fútbol, farándula, y temas sociales) ¿Qué hay de malo en todo lo que acabo d decir? para esta humilde tribuna, nada.
Por eso es necesario sacar esta idea absurda y cavernaria que los diarios "serios" son más que los "chichas", o que los periodistas que redactan en Perú 21 tienen mayor jerarquía que los del OJO, quienes estamos en el mundo de la prensa sabemos que esto no es así, es más, escribir para que "el pueblo" te lea, requiere mucho más ingenio, más esfuerzo, ergo, no es tan fácil como aparenta.
Sin embargo, hay casos en que el amarillismo se decolora (¿aún más?) y pierde su toque periodístico, su toque informativo para pasar a ser rumor, cortina de humo, para pasar de ser un periódico a ser un pasquín,
pues una cosa es presentar la noticia de tal o cual programa de TV, o de tal o cual futbolista ampayado libando a altas horas de la noche y otra muy distinta, es inventar, sorprender o falsear una noticia.
Este es el caso de la portada arriba expuesta, El diario Extra, hace suponer que la Iglesia ha aceptado el matrimonio gay, ¿de qué iglesia estamos hablando? supongo yo, de la que pertenecen el 90% de peruanos directa o indirectamente: la iglesia católica, puesto que los periodistas siempre trabajamos en función de los intereses de la mayoría.
Pero en su bajada, asegura que la "cámara de obispos" había aceptado esta norma, ¿Cámara de obispos? ¿qué es eso? esta supuesta cámara no existe, la iglesia católica no cuenta con este grupo, o quizás hace referencia al Colegio Episcopal, pero aún así, los obispos no están autorizados a normativizar dentro de la Iglesia, pues en cuestiones de fe, la última palabra la tiene el Papa y nadie más.
Esta nota, titular de toda la página, primera plana, es una calumnia, un atentado contra la Iglesia y contra los gays, y no es periodismo, es hora pues señores, de separar el trigo y la paja, una cosa es periodismo "chicha" y otra muy distinta, esos libelos que circulan por las calles de Lima.
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