El Criollismo NO morirá

En el Perú se celebra el día de la canción Criolla recordando a los grandes exponentes de este género tradicional, en la foto del gran Nicomedes Santa Cruz.


¿Sabía usted que todos los sábados y domingos TV Perú trasmite el programa “Una y mil voces” a la 1 de la tarde y que este es el único espacio en señal abierta reservado para la música criolla? 

Solo 1 de cada 10 jóvenes entre 15 y 25 años encuestados por este blog ha sintonizado alguna vez el espacio musical mencionado. ¿Cómo explicar la falta de sintonía a un programa que presenta música tradicional peruana contrapuesta con la fiebre que desatan en los jóvenes géneros extranjeros?
Para Jorge Laso, periodista y productor televisivo, la falta de producciones musicales criollas se debe, entre otras razones, al poco respaldo del público. “Las empresas no invierten en espacios que no generan rating y que no llaman publicidad”, explica.
Agrega que si TV Perú puede mantener “Una y mil voces” es porque no tiene la presión de obtener publicidad de cualquier forma que sí tienen el resto de canales. “Como en todas las empresas del estado, la rentabilidad en canal 7 no es prioridad. cualquier otra casa televisora ya hubiera levantado de su programación ‘una y mil voces’, por ser un espacio que nunca supera los 4 dígitos”, asegura. 

El musicólogo y profesor universitario Santiago Alfaro afirma que mucha responsabilidad la tienen los mismos gestores culturales de los géneros musicales, en este caso de lo criollo, que no actúan concienzudamente en su labor. “No hay que esperar que existan consumidores, hay que crearlos”. Hay que incentivar la música y el consumo de todo tipo desde las más antiguas hasta las moderna, sobre todo en los espacios más urgidos de cultura como los conos y asentamientos humanos”, aconseja.
Sin embargo, para el psicólogo educativo Carlos Ramírez, el contexto musical actual y la supuesta indiferencia hacia la música peruana reflejan patrones de comportamiento alienados y, en cierto modo, acomplejados. “Una señorita de 15 años escucha a Kim Hyun Joong y no a Marco Romero porque es hija de padres y madres que no han sabido enseñar el valor de lo nuestro, es hija de una generación que en los 80´s escuchaba a Michael Jackson y no a Chacalón, es hija del complejo…”, sentencia.
Probablemente es de este modo como caemos en cuenta que el género que enarboló Chabuca Granda con su legendaria "Flor de la Canela" o Arturo "Zambo" Cavero con su icono "Y se llama Perú" podrían caer en el olvido, y el solo pensar en tal desgracia hace que los corazones melómanos de los criollos queden compungidos. 
Giovanna Ramos, percusionista y productora general de la agrupación Pachacamac, es por ejemplo de los que optan por ser pesimistas, y opina que estamos en una crisis decadente. 
“La generación dorada del criollismo no dejó escuela, sino que heredó un círculo selecto de muy difícil acceso. No es que no hayan talentos, es que no hay los espacios para que se muestren y desarrollen. El mismo Una y mil voces, o ex Medio Día Criollo, aún cuando intenta ser plural, no lo logra. Deberían ir a buscar nuevos talentos a esos barrios de antaño, estoy segura que ahí aún están”, afirma, y agrega además que la cultura criolla necesita reinventarse para ser atractiva. 

En contraparte, la cantante criolla Bartola, conductora precisamente de ‘Una y mil voces’, prefiere ser optimista. Ella afirma estar segura de que el criollismo no perdió ni perderá vigencia. “Vivimos un resurgimiento de la música criolla. Por lo pronto, en la radio hay varias emisoras que tienen programas de música criolla: San Borja, La inolvidable, Felicidad, Panamericana… confío en que pronto la televisión se contagiará de este espíritu, que es el espíritu de los peruanos… porque el criollismo corre por nuestras venas”, expresa antes de añadir que se siente orgullosa de darle cabida a mucha gente muy talentosa en el programa criollo del canal del estado.

Siendo así, ¿Qué hacer para evitar el declive del criollismo? ¿Quiénes son los agentes responsables que deben tomar cartas en el asunto?
Jorge Laso piensa que se pueden realizar producciones que revaloren la música criolla y que a su vez no reporten pérdidas para los medios “Aprovechando la fiebre de los realitys se puede producir programas concurso donde se busquen a las nuevas voces del criollismo además de hacer miniseries de sus grandes exponentes, pero revalorando su lado artístico y no íntimo –como en el caso de la miniserie sobre Eva Ayllón” comenta.  
Para Alfaro, falta una visión de protección en cuanto a la capacitación de promotores y financiamiento de eventos musicales por parte del Ministerio de Cultura, así mismo conminó al ejecutivo a nombrar a personas con capacidad de gestión para el cargo de Ministro, “La nominación de Peirano se dio para resarcir el craso error que cometieron con Susana Baca, quien no tenía la más mínima idea de cómo gestionar una cartera como la cultural” explicó.      
Carlos Ramírez atisba un resquicio de luz para este problema solo mediante la pronta implantación de políticas educativas “Un gran paso seria fortalecer los cursos de danza y música donde se podría revalorar el criollismo y luego, modificar el diseño básico regular del curso de ciencias sociales y sobre todo de Educación Cívica, integrando temáticas contra la alienación que, de cierto modo, la globalización promueve” agrega el especialista quien además sostiene el rol protagónico de la familia “Si en casa no escuchan música criolla será por demás todo afán en el colegio” sentencia.    

Giovanna Ramos prefirió mantenerse escéptica y culpó a la negligente promoción cultural por parte del ejecutivo “El declive es inevitable, a estas alturas todo esfuerzo lo considero en vano, la crisis inició hace mucho pero nadie se dio cuenta hasta que la bomba explotó, ahora ya es muy tarde y la culpa la tiene los gobernantes que jamás han favorecido ampliamente a la promoción de la cultura” explicó.  

No obstante, en lo que sí todos coinciden es en que, siendo la música una expresión dinámica, audiovisual y testimonial de la cultura de los pueblos, el criollismo sería la música autóctona de Lima (si cabe la expresión); y si durante muchos años nuestros padres han sido celosos guardianes de esta tradición, no la vendamos ni la echemos al olvido por una moda pasajera y venida del extranjero.
  
Que las nuevas generaciones se enamoren de la música criolla es el reto de los gestores culturales.
Volver a "A profundidad"

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Que porqué me hice Cura?

San Francisco de Sales... ruega por nosotros, los periodistas

#YOSOYMENDIVIL