SEÑOR DE LOS MILAGROS: La misma fe, diferente manifestación.
El tema trillado de cada octubre es el Señor de los Milagros. Los 31
días de este mes vemos gente por la calle vestida con hábito color morado,
portando detentes, pines y el que menos una estampa en la billetera. Esta
devoción es testigo histórico del sincretismo religioso peruano, aquel que
inició con la llegada de los españoles y que se prolonga hasta nuestros días.
Sin embargo, se produce un hecho muy significativo en nuestra sociedad:
la pérdida de la fe, las encuestas arrojan que cada vez menos gente cree en
Dios, que cada vez menos gente asiste a los templos (sea cualquiera su
confesión) pero estas afirmaciones parecen no alcanzar a la procesión del Señor
de los Milagros, que pese al paso del tiempo reúne a ancianos, adultos y niños
bajo una única fe, quizás es la muestra que las encuestas se equivocan.
Las celebración al Señor de los Milagros, ha mutado, en efecto, desde
aquella primera cofradía repleta de negros angoleños. Hoy entre los devotos se cuentan blancos, cholos y mestizos. La Unicef declaró, hace varios años
ya, la procesión como un patrimonio inmaterial de la humanidad, la Iglesia
Católica la declaró la procesión más grande del mundo (más grande que la Virgen
de Guadalupe en México incluso) y el ex presidente García (en un acto
totalmente circense) declaró al Señor de los Milagros patrono del Perú (en un
acto de evidente deslinde con Haya de la Torre)
Hoy la procesión ya no es la misma, ya no son una veintena de negros,
son varios millares de gente vestida de morado; hoy hasta se ha descentralizado
la procesión, en todos los barrios, parroquias, diócesis hay hermandades que
promueves sus propias procesiones para no congestionar (mas) la central,
incluso se ha internacionalizado, hay procesión en Chile, Argentina y EEUU; hoy
la palabra Señor de los Milagros es un hash tag en Twitter y (seguramente) el
día 28 será un trending topic, la hermandad comunica el recorrido de la imagen
mediante su fanpage de Facebook y los devotos corroboran su afirmación dándole
like.
Hace 361 años
a un negro se le ocurrió pintar a un Jesús moreno, pensando que Jesús no solo
es el Dios de los blancos (un acto que la Iglesia ha leído como inspirado por
Dios) pero no supo que estaba pintando
lo que hoy es la manifestación de fe más grande del mundo católico, es deber de
los peruanos (y más de los peruanos que somos creyentes) resguardar este
depósito de fe que se nos regaló.
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